En qué se va la plata
Un disco tiene siempre las mismas partidas, cambien los números. Verlas separadas es lo que permite decidir dónde recortar sin arruinar el resultado.
- Preproducción: ensayos y el tiempo del productor antes de grabar. Es la partida más barata y la que más ahorra después.
- Estudio: días de sala más el ingeniero. Se cobra por jornada y varía muchísimo según ciudad y sala.
- Músicos de sesión: se paga por tema o por jornada, y crece rápido cuando hay vientos o cuerdas.
- Mezcla: por tema, con el mezclador elegido según el género.
- Mastering: por tema, y bastante más barato que la mezcla.
- Arte y fotos: tapa, identidad del lanzamiento y sesión de fotos.
- Prensa y digital: la campaña alrededor de la fecha, que en muchos discos termina siendo tan cara como la grabación.
Por qué la preproducción es la mejor inversión
Dos o tres semanas de ensayo grabado antes de entrar al estudio deciden tempos, tonos, estructuras y qué tema no va a entrar. Cada una de esas decisiones tomada en la sala de ensayo cuesta el alquiler de una sala; tomada en el estudio cuesta una jornada entera.
Es también donde se descubre que un tema todavía no está. Descartarlo antes de grabarlo es gratis. Descartarlo después de dos días de estudio es la forma más cara de aprender lo mismo.
Dónde se ahorra sin que se note
Grabar en menos días con la banda muy ensayada, usar una sala más chica pero bien tratada, y grabar las bases en vivo en vez de instrumento por instrumento. Las tres cosas bajan el costo y en general mejoran el disco.
También se ahorra eligiendo bien la cantidad de temas. Un disco de ocho canciones que están todas bien vale más que uno de trece con cinco de relleno, y cuesta bastante menos.
Y se ahorra grabando donde vivís. Mover una banda de país es carísimo y casi nunca necesario: es más barato pagarle el pasaje a un productor que a cinco músicos con sus instrumentos.
Dónde no conviene recortar
La mezcla y el mastering. Son las partidas donde el ahorro se escucha en todos lados y para siempre, y donde una persona con oficio cambia el disco entero.
El arte de tapa. Es lo primero que ve todo el mundo y lo que va a representar al disco durante años en un cuadradito de dos centímetros.
La campaña de prensa. Un disco muy bien grabado que nadie sabe que existe no le sirve a nadie, y el momento del lanzamiento no se repite.
Quién paga todo esto
Si grabás por tu cuenta, vos. Si firmás con un sello, lo paga el sello como adelanto y se recupera con lo que genera el disco, sin convertirse nunca en una deuda personal tuya.
Hay una tercera vía que se usa poco y funciona bien: llegar al sello con el disco ya grabado y pago. Sin adelanto no hay nada que recuperar y tu porcentaje empieza a correr desde el primer peso que entra.
Un método para armar tu presupuesto
Escribí las siete partidas, poné un número para cada una con cotizaciones reales de tu ciudad, sumá un veinte por ciento de imprevistos y recién entonces mirá el total. Si no cierra, recortá cantidad de temas o días de estudio antes que mezcla o arte.
Y separá siempre lo que es para producir de lo que es para vivir. Mezclar las dos cuentas es el error más común y el más caro de todos.
Por el equipo de Zquizo Records